El Templo de Isis
La Diosa Isis y María Magdalena
La sabiduría de la Diosa Asherah y de la Diosa Inanna están dentro de la Diosa Isis, igual que la sabiduría de Isis está dentro de María Magdalena. Son energías femeninas que de algún modo se pasan el relevo, a la vez que se van integrando una dentro de la otra, como lo hacen las matrioskas.
María Magdalena, igual que Madre María y otras doncellas esenias acudieron a los Templos de Isis para iniciarse en las Artes del Divino Femenino. Era una escuela de misterios, de modo que sus conocimientos eran orales y solo compartidos entre iniciadas.
En el Templo de Isis, el elemento Fuego y el Agua estaban siempre presentes, la magia de las sacerdotisas era equilibrar las dos energías en el interno, integrando el masculino y el femenino en una misma, consiguiendo el hieros gamos, la unión sagrada, en el corazón.
El fuego y el agua también estaban presentes en todos los rituales de unión sagrada externa cuando la mujer, representante del Agua recibía al hombre, representante del Fuego. Las mujeres abrían las puertas a los hombres para purificarlos y sanar sus heridas emocionales y energéticas.
Los hombres entraban en el Templo solo cuando tenían el permiso de las sacerdotisas y lo hacían con el máximo respeto y la conciencia que estaban en un espacio divino.
La mujer sacerdotisa era venerada y honrada, se le atribuían cualidades divinas. Igual que su cuerpo, que era tratado con respeto y admiración como el mismísimo Templo de Isis. Se dedicaba mucho tiempo al cuidado del cuerpo de la mujer, que era considerado bello en todas sus formas.
Todo se sostenía desde la pureza del Divino Femenino
Un femenino que no se comparaba con el masculino, ni por encima ni por debajo, sino que lo respetaba como un igual. Un femenino que no necesitaba vibrar en lo masculino para ser reconocido, sino que su valor residía en la misma esencia femenina. Un femenino que ya era completo en sí mismo y que desde ahí podía honrar e integrar la energía masculina.
Las sacerdotisas de Isis practicaban las Artes Femeninas, principalmente el canto y la danza. El cuerpo desde el movimiento rítmico se desenvolvía de las ataduras kármicas y encontraba la comunicación con lo divino.
Así mismo, la sexualidad era sagrada, un canal de expresión creativo para bajar el Cielo a la Tierra. La fuerza de la energía sexual abría espacios alterados de conciencia y era una puerta a los misterios, capaz de movilizar grandes transformaciones. Era también una ofrenda a la Gran Madre, una oportunidad de agradecer a la Tierra su poder de creación, sostén, nutrición y amor infinito.
A medida que las sacerdotisas pasaban los ritos de paso exigidos en la orden de Isis, adquirían esas cualidades divinas y terrenales y eran consideradas las Guardianas del canal de luz entre el Cielo y la Tierra. Encargadas de canalizar lo divino para materializarlo en la Tierra.
Todo eso lo hacían desde la honestidad de ser mujer. La magia del Templo de Isis era permitir a las mujeres la libertad de conocerse en profundidad, para manifestar la expresión de ser ellas mismas. De abrir el corazón y las alas para volar alto.
Y esta es también la magia que sentimos las mujeres cuando hacemos el Peregrinaje de María Magdalena por Cataluña: un camino para descubrir el poder personal y conectar con la libertad del alma; ahí donde las ataduras kármicas caen, alzamos el vuelo, recuperamos la voz y recordamos que somos divinas.
Es el camino que nos propone la Maestra Ascendida María Magdalena: recordar que el Templo es interno. Por eso, mediante las Artes Femeninas, igual que hacían las sacerdotisas de Isis, purificamos el útero para honrar el poder creativo, subimos la energía en el centro del corazón en unión sagrada y des de ahí, abrirnos la conciencia para conectar con lo divino.
En definitiva, como ellas:
Recuperamos el Sagrado Femenino para recordar que somos canal de luz entre el Cielo y la Tierra
* Fuentes:
- Información canalizada directamente de la Diosa Isis y de María Magdalena.
- Recuerdos de otras vidas.
Descubre la experiencia
Ruta de María Magdalena
Descubre la ruta de María Magdalena por Cataluña, un viaje único de transformación profunda y de conexión espiritual.
Encuentros presenciales en dos formatos: una ruta de 3 días para hombres y mujeres o un peregrinaje más profundo de empoderamiento femenino.
Un viaje iniciático hacia la esencia de lo sagrado.
+ MÁS INFORMACIÓN