CONÓCENOS - Terranima

Conócenos

Mi nombre es Núria y soy fundadora de Terrànima, Escuela de crecimiento espiritual y personal.  Me dedico a acompañar a personas en su camino evolutivo desde hace más de veinte años.

¿Quieres conocer la escuela?

Terrànima es una Escuela de crecimiento espiritual y personal que contempla el Ser en todas sus dimensiones; una mirada amplia, integral y holística de la persona. Poniendo especial atención en la sabiduría del Alma para despertar los dones, habilidades y cualidades que están en ti.

La espiritualidad que transmitimos en la escuela siempre es desde una perspectiva laica, basada en el amor y la luz que reside en cualquier persona. Ofrecemos una visión respetuosa, teniendo en cuenta las distintas sensibilidades. Además, nos gusta vivir la espiritualidad de forma muy práctica y terrenal, adaptada al siglo XXI para que puedas incorporarla en tu cotidianidad.

En Terrànima pensamos que todo en sí es espiritual: desde una meditación para conectar con los seres de luz, a un paseo por la naturaleza, la limpieza de la casa o un encuentro con los amigos, ya que la espiritualidad forma parte de la vida y se encuentra en todos los sitios. 

Lo que hace verdaderamente que un pensamiento, palabra o acción sean espirituales es el lugar desde donde lo haces, qué intención le pones y desde dónde lo vibras.

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En Terrànima todas las formaciones son vivenciales. Mediante las propuestas vivenciales te abrimos la puerta y te acompañamos para que puedas explorar, descubrir y elevar la conciencia. Es desde la experiencia que puedes realmente integrar los aprendizajes: tú misma te das cuenta de cómo son las cosas, lo sientes, lo descubres en primera persona y eres activa en el aprendizaje, de forma que lo conviertes en sabiduría. Un aprendizaje vivencial te cambia la vida, queda para siempre impreso en tu interior.  

Todas las enseñanzas de la escuela se basan en el bienestar y empoderamiento personal, centrando la atención en integrar todas las dimensiones del Ser. De modo que cualquier propuesta contempla:

  • El cuerpo: un espacio con su propia sabiduría (el cuerpo te habla y a través de las sensaciones y percepciones puedes conectar con esa realidad y otras más sutiles). Y a la vez, un espacio sagrado, el templo del alma.
  • El corazón: el lugar del sentir, donde se despiertan las emociones, los recuerdos… una puerta para conocerte, desenmascarar el ego y experimentar una vida más plena.
  • La mente: una valiosa herramienta para analizar, concretar y discernir. Por eso, las propuestas están encuadradas en un marco teórico que le permite a la mente entender lo que estamos haciendo para poder abrirse y relajarse.
  • El alma: tu esencia más pura y luminosa. Donde se encuentra tu verdad, quién eres y qué has venido hacer en esta vida.

Los cursos de la Escuela van dirigidos a todas las personas que quieran conocerse y brillar la luz del alma. Conectado a la luz del alma vives con más verdad y es más fácil desarrollar el propósito de vida.

 

 

Si quieres saber más sobre la filosofía de la Escuela Terrànima, en el vídeo encontrarás los valores y principios que nos definen. Mírate, escúchate ¿resuenan con la sabiduría de tu verdadera esencia?

Y ahora, ¿Quieres conocerme un poco más a mí?
¿Quieres saber cómo he llegado hasta aquí?

El momento clave es la maternidad: el nacimiento de mis hijos ha sacudido de forma positiva mi vida, encaminándome hacia la mujer que soy ahora.

Si quieres saber cuál ha sido mi camino, te propongo que mires el video. En él verás mi propio proceso de crecimiento personal y como llego al acompañamiento que hoy ofrezco en la Escuela. 

Cuando nací, mis padres me recibieron con amor y felices de que fuera una niña, pues soy la mediana de dos hermanos. De pequeña me pasaba horas cuidando y haciendo de maestra a las muñecas. En la escuela seguí cuidando de mis compañeros y cuando algún alumno tenía dificultades de integración los maestros lo sentaban a mi lado.

Me hice mayor creyendo en la bondad innata con la que todos nacemos, con las posibilidades de entendernos y una nueva forma de funcionar y relacionarnos. Hoy aún lo siento, aunque me he dado cuenta de que, a veces, las circunstancias de la vida nos llevan a olvidarlo y necesitamos reencontrarnos con nuestra esencia.

Estas creencias y la ilusión de cambiar el mundo me llevaron a implicarme desde muy joven en varios movimientos de voluntariado social, educativo y cultural. Con estas ganas de trabajar para la comunidad, estudio Educación Social, una formación que rápidamente me cautiva. Llena de entusiasmo, comienzo a trabajar al lado de aquellas personas capaces de pedir ayuda para sacar adelante su día a día. Acompaño principalmente a familias, a padres y madres, poniendo la mirada en ofrecer una educación totalmente respetuosa y amorosa hacia los hijos, a la vez que atiendo a los pequeños y a los adolescentes.

La maternidad me trastorna el mundo interno: para mí supone una auténtica transformación, ya que todo adquiere un nuevo sentido. La impresión es que me redescubro cada día con nuevas formas de pensar, sentir y proceder. Con cada uno de mis hijos he hecho un gran aprendizaje, ellos me han aportado luz. Arnau, removiendo todo lo que no funciona, sacudiéndome desde los fundamentos. Martí, trayéndonos dirección y ayudándonos a caminar desde otra perspectiva.

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Es con los hijos con los que he tomado más proceso de consciencia y conexión conmigo misma; ellos hacen que me dé cuenta de que hay algo en mí que no acaba de funcionar y que necesito cambiar el rumbo. Seguramente lo había perdido hacía años y, perdida, me había olvidado de quién era. En aquel momento, vuelvo a centrarme y me percato de que el cambio que busco fuera empieza en mí y, con sensación de vértigo e incertidumbre, inicio un proceso terapéutico.

La terapia Gestalt me abre un nuevo horizonte lleno de posibilidades: me doy cuenta del poder que tiene tomar consciencia de quien soy. Comienzo a mirar mi sombra, a ver todo lo que rechazo de mí misma, todo lo que tengo reprimido. Al principio es duro ver que lo que criticas de los demás también está en ti, aunque, a medida que voy caminando, me percato de que lo que en realidad me libera es precisamente reconocerlo y darle espacio. También descubro el placer de mover el cuerpo con consciencia y el poder terapéutico de la expresión corporal.

Es fantástico cuando voy tomando consciencia de las cosas que me pasan y soy capaz de darles la vuelta. Cuando vives el aquí y el ahora, aunque sea por unos instantes. Es fantástico cuando te das cuenta de que ante una situación, el abanico de respuestas es enorme, pues no solo hay una forma de hacer las cosas, sino mil, y soy libre de escoger la que quiera en cada momento.

Núria platja

Todo ello me permite acercarme al otro, estoy más abierta y mis relaciones mejoran. Más conectada con mi esencia tengo una vida más libre y más feliz.

Además, esto me permite una nueva forma de entender la vida. Entro de puntillas y me abro con prudencia a la parte más espiritual de la persona: mi alma despierta y me empuja a seguir adelante. Entonces me doy cuenta de que ya hace tiempo que estoy conectada con la espiritualidad: el yoga, el reiki, la antroposofía y la alimentación biodinámica.

La canalización de los seres de luz, el chamanismo y la terapia energética me seducen desde el primer día. A través de ellos descubro un gran potencial de empoderamiento, a la vez que me desbloquean y me liberan de todo lo que ya no necesito, acelerando el proceso de crecimiento personal.

El descubrimiento de la espiritualidad laica, la conexión con el alma y el sentirme siempre acompañada y sostenida por los seres de luz va ganando terreno en mi vida, de forma que camino con convencimiento y me doy cuenta de que forma parte de mi propósito de vida.

Ayudar a despertar la parte más espiritual en las personas y hacerlo de modo sencillo y natural es lo que he venido a hacer en esta vida.

Bajar códigos de alta vibración a la Tierra, transmitir el mensaje de los seres de luz y, sobre todo, que todo el mundo pueda conectar con la voz del alma y descubrir sus dones para poder compartirlos de forma auténtica y genuina.

Las propuestas de crecimiento espiritual y personal que ofrezco en la Escuela Terranima son una fusión de estas vivencias y aprendizajes. Y es desde ahí que puedo asegurar que todos estamos conectados a la divinidad y todos tenemos dones para ofrecer a los demás.

Cuando vives desde la sabiduría del alma tienes todo lo necesario para ser feliz.

¿Quieres que te acompañe a encontrar tu camino, a conectar con los guías espirituales y a descubrir la sabiduría que está en tu interior?